El Estado monitorea de cerca tres variables clave de tus finanzas personales durante el año.
Si superas cualquiera de los topes establecidos por la ley, la obligación de declarar se activa de inmediato. Aquí te explicamos los 3 motivos principales:
1. Por tus Ingresos Totales
Si durante el año gravable tus ingresos brutos (salarios, honorarios, arriendos, comisiones o cualquier entrada de dinero) superan el tope establecido, quedas obligado a declarar. El límite legal está fijado en $69.718.600 COP (equivalente a 1.400 UVT). No importa si el dinero vino de una sola fuente o de varias sumadas; si el total cruza esta línea, debes reportarlo.
2. Por tu Patrimonio Bruto
Tus bienes no pasan desapercibidos para la DIAN. Si al 31 de diciembre del año anterior el valor total de tu patrimonio bruto —que incluye casas, apartamentos, lotes, vehículos, cuentas de ahorro, inversiones y CDT— supera los $224.095.500 COP (equivalente a 4.500 UVT), tienes la obligación formal de presentar tu declaración y detallar con qué activos cuentas.
3. Por tus Movimientos Financieros y Consumos
Incluso si tus ingresos mensuales parecen moderados, la DIAN analiza el uso que le das al sistema financiero. Quedas obligado a declarar si incurres en cualquiera de los siguientes movimientos por montos superiores a $69.718.600 COP(1.400 UVT):
- Consignaciones y depósitos bancarios: El acumulado total que mueva tus cuentas durante el año.
- Compras y consumos totales: Todo lo pagado con recursos propios, efectivo o tarjetas
- Consumos con tarjeta de crédito: El valor total de tus compras realizadas mediante plásticos durante el periodo.
¿Cumples con alguno de estos topes? No esperes a que la DIAN te requiera o a acumular sanciones por extemporaneidad (cuya base mínima arranca en $524.000 COP). En Vásquez Consultores te ayudamos a verificar tu estado y a estructurar tu declaración de forma segura y profesional
